A TRAVES DE LA VIDA Y LA MUERTE Desde el día en que a este planeta llegamos El sol nos ciega, sin temor, con luz divina mas debemos regocijarnos pues la vida es un gran legado ver mas de lo que hemos visto celebrar el gran milagro de una nueva alma, etérea, eterna, Celestial. Ser más de lo que imaginemos; dar amor un espacio más ha quedado lleno Buscar para encontrar mas de lo descubierto pero mientras el sol cruce el cielo azul Siendo lo que fuésemos, en unión debemos estar pues hay una gran virtud en nuestra estancia temporal A través de la vida y la muerte, ¡ahí está! El circulo de la vida Y entre los radios de esta rueda de la fortuna hay un espacio, un vació Lo que hemos de llenar con nuestra dedicación, nuestro amor, nuestra entrega... Nuestra FE. Esto nos mueve a todos, un espacio, un lugar por llenar, Eso hace la sutil diferencia, pues, Que seria de la vasija sin ese espacio vació, por llenar. Pero es difícil pues nos lleva a través del amor, de la fe, de la desesperanza, de la esperanza, de la vida... de la muerte. Pero la muerte; esencialmente terrenal, libera al espíritu a trascender los confines inimaginables del micro y macrocosmos Para así, cumplir la promesa ya tan ensoñada, aquí y ahora, En otro plano, celestial e inamovible; LA VIDA ETERNA. Para cuando en nuestro camino al andar en la vida Y busquemos, y encontremos, y veamos, Nuestro ya tan valioso lugar en este círculo etéreo y sin fin A través de la vida y la muerte valoremos al fin y para siempre: EL CIRCULO DE LA VIDA. In memoria de Patricia C. Rejón, quien ha dejado un Gran legado entre los que amó. Sinceramente Fernando (Ndugu) Caballero Rejón.